La enfermera pediátrica

Cuando un bebé llega a casa, surgen mil millones de preguntas y miedos…
¿A quién hago caso? ¿Por qué llora?… ¿Lo haré bien?

Estamos seguros de qué lo vas a hacer estupendamente, pero para darte tranquilidad y apoyo llega… nuestra enfermera pediátrica.

Te presentamos a Magdalena Ortiz, Diplomada en enfermería por la Universidad Autonoma de Madrid y parte del equipo multidisciplinar de Surrofamily.

 

– Magdalena, en Surrofamily te conocemos perfectamente, pero… ¿Cómo te presentarías?

– Desde que salí de la carrera y tras haber trabajado por la Maternidad del Hospital Puerta de Hierro me enamoré de la maternidad, el puerperio y la crianza. A partir de ahí me he estado formando de manera continua y rodeada de especialistas que también me han aportado mucho como profesional y también como persona. En 2016, y tras haber conocido a Isabel en este mundo tan maravilloso, emprendemos un nuevo proyecto, Babysalus y juntas vamos creciendo día a día.

– ¿Cuál es el papel fundamental de una enfermera pediátrica?
– Creo que en cualquier ámbito, tanto hospitalario como domiciliario,  nuestra principal tarea es ayudar a entender al bebé, que le está pasando en cada momento y por supuesto, dar el cuidado necesario en ese momento.
Es complicado para un padre, y hablo desde mi experiencia, encontrarse con un bebé que no para de llorar y no saber cómo ayudarle porque desconoces qué es lo que realmente le pasa. Creo que ahí está el papel de la enfermería, en tranquilizar, analizar, apoyar a los padres con todas esas situaciones, que muchas veces se escapan de su control.

– Supongo que tu trabajo tiene gran parte de vocacional… ¿Por qué decidiste enfocar tu profesión a la salud pediátrica?
– Cuando descubrí la pediatría en domicilios, con niños recién nacidos y casi siempre sanos, se abrió ante mí un mundo muy interesante y muy poco explotado.   Llegar a una casa, con una familia y que me inunden de preguntas, poder trabajar con ellos de manera tan cercana y con todo el tiempo del mundo es algo que me llena profundamente.

– ¿Cómo es tratar con pacientes tan pequeños?
– Pues una maravilla, no puedo decir otra cosa, a mí los bebés me apasionan y por ende tratar con ellos a diario, más.

– Aparte de cuidar de la salud de los bebés, una enfermera pediátrica… ¿se ocupa de asesorar a los padres en cuanto a cuidados y bienestar?
– Nuestra labor principal es la educación para la salud, que es simplemente orientar, dar pautas y ayudar a los padres con todas las dudas que les vayan surgiendo día a día.

– Un bebé nacido mediante Gestación Subrogada, ¿necesita cuidados especiales?
– No, es un bebé como otro y normalmente la familia le arropa de una manera muy especial por la situación que se ha vivido.  A mí me resulta algo mágico.

– ¿Cuáles son las preguntas o temores más frecuentes de los padres?
– Sobretodo suelen preguntar cosas en relación a la cantidad de ml de leche que deben tomar los bebés, cada cuánto, temas de cólicos del lactante y reflujo. Estas son las cosas que más suelen preocupar a los papás.

– Cuando llega a casa un recién nacido, todo da un giro ¿Hay algún consejo para vivir este proceso con mayor tranquilidad y que nos ayude a organizarnos mejor?
– Sinceramente creo que el truco es tomarse la crianza como algo natural, estar tranquilos e intentar no obsesionarnos observando todo al milímetro.  Llevar un control y un orden, pero no algo extremo.
Ese es el truco, cuando pasa eso en una familia, normalmente todo fluye.

– ¿Se puede hablar de errores comunes entre padres primerizos a la hora de cuidar un bebé?
– Pensar que todo es hambre, es el error más común de los papás, siempre que llora se piensa que es por demanda de alimento y muchas veces se agravan problemas de reflujo o cólicos por este pensamiento. Se tiende a creer que como el niño succiona era hambre, y simplemente es por el mero hecho de succión para disminuir su estado de ansiedad.

– Ya que estamos en pleno verano y con un pie ya en las vacaciones… ¿Qué consejos darías a los padres para esta época del año?
– No arropar a los niños como si fuera invierno, si no que se le abrigue para lo que es verano. Ofrecer mucha leche para que no se deshidraten y sacarlos a pasear siempre es bueno. Hay que encontrar el mejor momento evitando altas temperaturas. Los niños tienen que pasear independientemente de la estación del año que sea. Y, por último, disfrutar mucho de ellos.

 

Si quieres conocer más sobre Magdalena Ortiz

contacta con nosotros o visita su web Babysalus.

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