Volar con bebés – Consejos para coger un avión con un bebé

Todas las pautas necesarias a tener en cuenta para abordar un viaje en avión con los más pequeños.

Desde antes de la compra del billete hasta los cuidados necesarios antes, durante y después del trayecto en avión con un bebé.

 

Hoy nuestro compañero y fundador de Surrofamily Rubén García ha elaborado un artículo super interesante y muy útil que reune todos los aspectos necesarios cuando necesitemos coger un vuelo con nuestro bebé.

Rubén nos deja las claves, pautas y consejos para antes, durante y después del viaje.

¡Vamos allá!

“Cuando abordamos un viaje en avión con bebés es necesario tener en cuenta varios aspectos organizativos para abordar el viaje con garantías. En nuestro caso al ser padres por gestación subrogada, abordamos el viaje con bebes con poco tiempo desde el nacimiento y se considera y se recomienda que el bebé tenga al menos 2 semanas para que los pulmones serán maduros y pueda soportar la diferencia de presión.

 

Vamos a enumerar varios aspectos interesantes que nos pueden facilitar el viaje:

  • El billete de un menor de 2 años no tiene coste ni tampoco asiento, pero sí que nos cobran una tarifa reducida por su viaje.
  • Debemos prever dificultades organizativas por el manejo de los bebes, maletas, documentación y demás enseres. Es bueno tener preparada toda la documentación guardada a buen recaudo, pero a mano por cualquier solicitud en aduana. Cuando llegamos al aeropuerto podemos encontrarnos con controles de equipajes, así que paciencia y a organizarse.
  • A la hora de embarcar las compañías aéreas suelen facilitar el acceso de los padres con menores o bebes a su cargo ofertándoles pasar los primeros para q se puedan acomodar sin presiones y sin esperar la tediosa cola de embarque.
  • Si optamos por viajar con cochecito este no se mete en cabina, si no que se queda a las puertas de esta y los operarios de la compañía aérea lo colocarán en bodega para su transporte. Al final del viaje los operarios nos lo devolverán. También cabe la posibilidad de facturarlo y que viaje con las maletas y finalmente lo recojamos en la cinta de reparto de maletas en destino.
  • Ya dentro del avión nos encontraremos con ayuda por parte del personal de cabina facilitándonos diverso material para la sujeción del bebe. En los trayectos largos o transoceánicos los aviones disponen de cunas portátiles que se anclan a los mamparos del avión, suelen tener un límite de peso (10kg) y tamaño (variable). Es necesario avisar a la compañía aérea.

  • Existen cunas que se adaptan entre asientos para facilitar el descanso del bebe.
  • Si se trata de viajes más cortos los aviones disponen de extensores del cinturón que sujetan al padre/madre a su plaza en el avión para que el bebe viaje junto a nosotros en nuestro regazo. Estos extensores suelen facilitarse hasta los dos años o en función del peso del niño. Suele consistir en un pequeño arnés encajado a nuestro cinturón de seguridad.

  • En caso de que el viaje se realice con menores no bebes en algunos aviones existen sillas especiales de retención similares a las que normalmente se usan en los automóviles, e incluso muchas permiten que la silla sea propiedad de los padres, pero de ser una que sea compatible con los anclajes de los cinturones del avión.
  • Estar nosotros mismos tranquilos y no transmitir al bebé más estímulos de los que esté acostumbrado hará que el viaje sea una mejor experiencia para todos.
  • Si queremos estar más relajados o tener un viaje más cómodo se puede consultar a la compañía aérea cuánto cuesta hacer un cambio de tarifa a una superior, pues en alguna ocasión compensa gastar ese dinero por ir más cómodo si el coste no es desorbitado.

Habrá también que adaptarse cambios de ambiente a los que nos vamos a enfrentar y por tanto diseñar una estrategia creativa ante los posibles inconvenientes estresantes de la naturaleza del viaje (cambios de luz, de temperatura, nuevos ruidos…). Si bien es cierto que los bebes que hayan paseado ya con los padres por distintos entornos (centros comerciales, calles con tráfico, viajes en coche…) están algo más acostumbrados a los traslados, en el viaje en avión nos enfrentamos también al cambio de presión.

 

La variación de presión nos afecta a todos los viajeros produciendo diversas molestias. La presurización de las cabinas se hace simulando la altura de entre 1.800 y 2.500 metros (en función de modelo de avión) a pesar de estar volando muy por encima de esa altura, con esto se logra que podamos seguir respirando casi de forma normal. Esta presión la podemos observar con cualquier smartphone, pues mediante sus sensores y una app apropiada nos pueden mostrar cuál es la presión a la que estamos sometidos. Lo normal es conseguir medidas de presión equivalentes a 2.200 y 2.500 metros.

 

Inicio del viaje donde se observa la poca presión a la que salimos.   Irá aumentando según se eleve el avión. Y en la medida verde (satélite) la medida aproximada de altura.
Medida en pleno vuelo a casi 12.000 metros con presión en cabina equivalente a 2.100 metros.
Medida en descenso, se puede apreciar como baja la presión en cabina.

Recordatorio:  No olvides poner en MODO AVIÓN tu móvil a la hora de usar cualquier APP.

Si los adultos notamos el cambio de presión y sentimos molestias en oídos por ejemplo, podemos imaginar lo que le sucede a un bebé. En este caso nuestro gran aliado es el chupete, en su defecto la administración frecuente o puntual cuando se produzca el cambio de presión, de líquido para que mediante la acción deglutoria se compensen las presiones en los conductos auditivos. Sobre todo durante ascensión y descenso.

Será necesario dimensionar según la duración del viaje y dejar a mano todos los enseres que necesitaremos para atender al bebe, suficientes biberones esterilizados/comida, bebida, mantita, pañales, y material de aseo. Proteger al bebé durante las turbulencias y sobre todo y aunque ya se ha dicho mantenernos tranquilos frente al bebé, tan sólo es un viaje más. Pensad que el objetivo está cerca y pronto llegaremos a nuestro hogar.”

 

Felicidades por vuestra paternidad y feliz viaje.

 

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